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8 de septiembre – Fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María

Durante el mes de septiembre, la Iglesia celebra tres fiestas marianas entre semana: el nacimiento de María (8 de septiembre), el nombre de María (12 de septiembre) y los dolores de María (15 de septiembre). El nacimiento de María y su maternidad divina están unidos en la oración.

Vivir la Natividad de la Santísima Virgen María en Lourdes:

11.15 – Misa en la Capilla de san José
16.15 – Rosario en la Gruta
17.00 – Procesión eucarística
21.00 – Procesión mariana de las antorchas
22.30 – Misa en la Gruta (francés)

Los evangelistas no nos dicen dónde nació María, lo cual tiene poca importancia. Solo se sabe que estaba emparentada con Isabel, que vivía en Judea. Por lo tanto, no es imposible que ella misma viniera de Jerusalén.

La Iglesia de Jerusalén fue la primera en honrar la memoria de la Natividad de la Madre de Dios con una fiesta que Roma seguramente adoptó hacia finales del siglo VII. Se extendió con bastante rapidez por todo Occidente, especialmente en Francia.
Una antigua tradición encontrada en el Evangelio apócrifo de Santiago nos habla de los padres de la Virgen, Joaquín y Ana. La Natividad de María es una de las grandes fiestas del año litúrgico bizantino porque inaugura la economía de la salvación y la inscripción del Verbo de Dios en la historia de la humanidad.

Desde el siglo VI se venera en Jerusalén el lugar donde posiblemente se produjo el nacimiento de la Virgen María, cerca de la piscina de Bezatha. Fue en la basílica de la Natividad de María donde san Juan Damasceno (Doctor de la Iglesia 675-749) proclamó «Que el día de la Natividad de María es festividad de alegría universal, pues a través de Ella se renovó todo el género humano».

La Virgen María es la patrona de la diócesis de Tarbes y Lourdes y patrona de la catedral de ‘Notre-Dame de la Sède’.
El 8 de septiembre es, pues, la fiesta de la catedral y de toda la diócesis.

Ten piedad de mí, pecador, y socórreme, oh Señora mía. ¿Acaso tu glorioso nacimiento, del linaje de Abraham, de la tribu de Judá, de la estirpe de David, no trajo alegría al mundo entero? Que también me llene de alegría y me limpie de todo pecado.

Oración anónima de la Edad Media

Antes del nacimiento de Juan, el Precursor, el de María es el anuncio de la Natividad de Jesús, el preludio de la Buena Nueva. La llegada de una hija en el hogar de Ana y Joaquín hizo que «se levantara sobre el mundo la esperanza y la aurora de la salvación«. Por eso la Iglesia nos invita a celebrarla con alegría.

Misal Romano

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